The Crow
Poeta asiduo al portal
Reflejo
Mis pupilas pronto se dilatan al bajar la luz,
Escondidas entre mi triste cara.
Busco refugio en mis propios brazos,
Apoyado en el frió vidrio.
Tan frío como un cadáver,
Inerte como una piedra.
Se refleja un rostro,
Oscuro, deshecho, sin vida.
Era el mío, inconcluso.
Me mantiene tenso,
La viajera idea de relajar mi cuerpo,
Un escalofrío recorrería,
Mi espalda de principio a fin.
Casi nulos rayos del sol,
Que suavemente intentan freír mis brazos,
Con lentitud, debilitados por el tiempo.
Ráfagas de viento van y vienen,
Sin destino, sólo se entretienen.
Mente confusa vagando en el reflejo,
Las pestañas que se enredan,
No quieren que abra mis ojos.
Adormecido, por las fúnebres melodías,
Anuncian con fuerza mi cruel derrota.
Una vista tan vacía,
Vista desde el abismo,
Reflejada por un cristal.
Temblante como el agua,
Me asusto yo mismo,
Y me dejo perder en mis tensiones.
Rígido, como los alambres de la reja.
En un desteñido recuerdo, todo oscuro.
No es el cielo, no son los árboles,
Soy yo, aquí encerrado.
Espero un fantasma, venido de la nada,
Con el fin en sus manos,
Y una daga en mi almohada.
No camino, no me muevo,
Detenido así sea el suelo,
Chasqueando los trituradores de carne,
Masticando la nada,
Como nada es nuevo, y yo sólo recuerdo.
Tendido junto a mis brazos,
De este frío cuerpo.
by The Crow