recuerdos traicioneros traen viejas paginas de amores como a hojas resecas del otoÑo y veredas gastadas por el tiempo
pasado y presente anidan en mi pecho con fuertes raices de lo que fue y sera
refugiandose sobre mantos de melancolia haciendo eco en mi ser en lo profundo de mi alma dejando huellas de sabiduria
fundiendoce en mi pecho dejando una herida pasado y presente solo existen en mi mente no me dejes caer amor el abismo hacecha latente me arrastra el tiempo hacia su lecho de muerte
el tiempo marca el camino de rosas con espinas que al detener sus agujas anuncian mi partida
como un barco a la deriva aun resisto naufragio en el inmenso mar de mi alma desnudando mis sueÑos de prendas de pesadillas
zigiloso como un ladron se roba mis pensamientos prisionero y carcelero de mi propia celda la luz no es la misma mis ojos se cierran
quizas al sentirte amor llena de dulces melodias mi ser vuelva a su armonia sintiendome libre otra vez
el viento acaricia mi frente encondiendo esos recuerdos de sello traicionero los mismos, si los mismos, esos que me revelan que mientras viva jamas moriran.
autor
martin alberto rousseaux
pasado y presente anidan en mi pecho con fuertes raices de lo que fue y sera
refugiandose sobre mantos de melancolia haciendo eco en mi ser en lo profundo de mi alma dejando huellas de sabiduria
fundiendoce en mi pecho dejando una herida pasado y presente solo existen en mi mente no me dejes caer amor el abismo hacecha latente me arrastra el tiempo hacia su lecho de muerte
el tiempo marca el camino de rosas con espinas que al detener sus agujas anuncian mi partida
como un barco a la deriva aun resisto naufragio en el inmenso mar de mi alma desnudando mis sueÑos de prendas de pesadillas
zigiloso como un ladron se roba mis pensamientos prisionero y carcelero de mi propia celda la luz no es la misma mis ojos se cierran
quizas al sentirte amor llena de dulces melodias mi ser vuelva a su armonia sintiendome libre otra vez
el viento acaricia mi frente encondiendo esos recuerdos de sello traicionero los mismos, si los mismos, esos que me revelan que mientras viva jamas moriran.
autor
martin alberto rousseaux