rebecca zuñiga
Poeta recién llegado
Me embarcaría en un mar desconocido.
Con los ojos cerrados y los años dormidos.
Me acostaría en el lecho de la mala hierba y
reconocería el olor de tus manos en mi cabeza.
Tengo miedo de amar a lo que me cortará el alma.
Mi piel no resiste el toque inaudito de las ironías de mi espíritu.
Sé que la mala sensación de los besos furtivos
me es tan conocida como mi mala intención de amanecer junto a ti.
Con los ojos cerrados y los años dormidos.
Me acostaría en el lecho de la mala hierba y
reconocería el olor de tus manos en mi cabeza.
Tengo miedo de amar a lo que me cortará el alma.
Mi piel no resiste el toque inaudito de las ironías de mi espíritu.
Sé que la mala sensación de los besos furtivos
me es tan conocida como mi mala intención de amanecer junto a ti.