viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
[center:e6bd4f2be5] En esta extraña hora
el silencio se estremece tembloroso
fijado a unos labios dormidos.
Ese silencio que es anfitrión de fantasmas
procedentes del cementerio del pasado.
Ese lugar llamado re-cuerdo,
con frecuencia sentido re-loco.
Que inunda por sorpresa
la frágil felicidad humana,
ramificándose como un cáncer veloz,
imparable y poderoso.
Ese lugar llamado re-mordimiento,
a menudo deseado re-besamiento.
Se esparce líquido como la sombra.
Ese lugar re-memorado
que procedería estar re-stringido,
nos aplasta y encarcela
en perenne posición encogida,
vaciando nuestra alma cual esponja
que vomita la libertad libada.
Ese lugar re-nacido
que debería permanecer re-muerto,
se escapa de las tinieblas
para erigirse verdugo de sueños,
podando esperanzas desde la raíz.
Posándose sobre el presente,
impidiendo un futuro ligero,
augurando una re-petición del fracaso
que podría haber sido una re-concesión de amor.[/center:e6bd4f2be5]
el silencio se estremece tembloroso
fijado a unos labios dormidos.
Ese silencio que es anfitrión de fantasmas
procedentes del cementerio del pasado.
Ese lugar llamado re-cuerdo,
con frecuencia sentido re-loco.
Que inunda por sorpresa
la frágil felicidad humana,
ramificándose como un cáncer veloz,
imparable y poderoso.
Ese lugar llamado re-mordimiento,
a menudo deseado re-besamiento.
Se esparce líquido como la sombra.
Ese lugar re-memorado
que procedería estar re-stringido,
nos aplasta y encarcela
en perenne posición encogida,
vaciando nuestra alma cual esponja
que vomita la libertad libada.
Ese lugar re-nacido
que debería permanecer re-muerto,
se escapa de las tinieblas
para erigirse verdugo de sueños,
podando esperanzas desde la raíz.
Posándose sobre el presente,
impidiendo un futuro ligero,
augurando una re-petición del fracaso
que podría haber sido una re-concesión de amor.[/center:e6bd4f2be5]