urquiza
Poeta adicto al portal
Si tú supieras lo difícil que se me hace encontrarme conmigo mismo en las noches de silencio.
Que aún viendo lo verde y las flores, la naturaleza salvaje de mi ser, me muestra mis miserias.
Tú bien sabes del dolor, que el rencor asesino puede explotarme las venas y seguir.
A pesar de nuestras diferencias, tus armas más hermosas son las palabras, más que tus ojos verdes que me encandilan sin piedad.
Como has aceptado cuando mi pasado se presenta sin golpearme la puerta he intenta torturarme con recuerdos.
Y en este rock and roll de besos, lo más violento de nuestros actos, son las lenguas que no se dejan vencer, solo admirarse.
Cuando miro tu silueta, aunque mínimamente me conforme en la distancia, eres perfecta para mis ojos húmedos.
He aprendido a escribir los sentimientos, a escuchar tu canto en el barrio de las emociones y sentirlo.
Si alguna injusticia he cometido, fue no hablarte al oído, te pido perdón, soy esclavo de mis actos desmedidos, idealizarte fue mi error, fue real lo que he vivido.
Que aún viendo lo verde y las flores, la naturaleza salvaje de mi ser, me muestra mis miserias.
Tú bien sabes del dolor, que el rencor asesino puede explotarme las venas y seguir.
A pesar de nuestras diferencias, tus armas más hermosas son las palabras, más que tus ojos verdes que me encandilan sin piedad.
Como has aceptado cuando mi pasado se presenta sin golpearme la puerta he intenta torturarme con recuerdos.
Y en este rock and roll de besos, lo más violento de nuestros actos, son las lenguas que no se dejan vencer, solo admirarse.
Cuando miro tu silueta, aunque mínimamente me conforme en la distancia, eres perfecta para mis ojos húmedos.
He aprendido a escribir los sentimientos, a escuchar tu canto en el barrio de las emociones y sentirlo.
Si alguna injusticia he cometido, fue no hablarte al oído, te pido perdón, soy esclavo de mis actos desmedidos, idealizarte fue mi error, fue real lo que he vivido.