Évano
Libre, sin dioses.
Estoy tejiendo un jersey
mientras paseo desnudo entre la gente.
Los hilos son de los consejos
que surgen de las bocas que vomitan
a otras bocas que critican.
Las agujas son de los complejos
que me van lanzando a mi paso.
Ya casi parezco normal,
sino fuera porque camino
entre la gente que me puebla
canturreando melancólico:
¡Qué triste puede ser la noche!
¡Cuánto quema la luz del día!
¿Será este el infierno temido,
el que ante nuestros ojos se pasea?
¿Cuánto pesan los segundos
que recorren la oscuridad
infinita de mi tiempo?
¿Cuánto abarca mi soledad?
¡Cuánto me pesa el desamor!
Quisiera arrancarme la vida
con abrazos que me partan,
ahogándome en los besos,
regalando hasta mis huesos
y sonriendo a los diablos,
y desnudo, sin tejer lo que no soy.
 
 
 
 
 
 
mientras paseo desnudo entre la gente.
Los hilos son de los consejos
que surgen de las bocas que vomitan
a otras bocas que critican.
Las agujas son de los complejos
que me van lanzando a mi paso.
Ya casi parezco normal,
sino fuera porque camino
entre la gente que me puebla
canturreando melancólico:
¡Qué triste puede ser la noche!
¡Cuánto quema la luz del día!
¿Será este el infierno temido,
el que ante nuestros ojos se pasea?
¿Cuánto pesan los segundos
que recorren la oscuridad
infinita de mi tiempo?
¿Cuánto abarca mi soledad?
¡Cuánto me pesa el desamor!
Quisiera arrancarme la vida
con abrazos que me partan,
ahogándome en los besos,
regalando hasta mis huesos
y sonriendo a los diablos,
y desnudo, sin tejer lo que no soy.