¿QUIÉN NOS DIRIGE?
Extrañas leyes rigen nuestros sinos,
imponderable surge el accidente,
el que no avisa y llega de repente
cambiando en nuestra vida los destinos.
Inescrutables cálculos divinos,
los resultados son el remanente
que sufrimos de forma diferente
según la alteración de los caminos.
Y los efectos son impredecibles
pudiendo provocar la depresión,
el derrumbe y pensar en el suicidio.
O pueden convertirnos en sensibles
dispensadores firmes de ilusión
negándose a encerrarse en tal presidio.
Extrañas leyes rigen nuestros sinos,
imponderable surge el accidente,
el que no avisa y llega de repente
cambiando en nuestra vida los destinos.
Inescrutables cálculos divinos,
los resultados son el remanente
que sufrimos de forma diferente
según la alteración de los caminos.
Y los efectos son impredecibles
pudiendo provocar la depresión,
el derrumbe y pensar en el suicidio.
O pueden convertirnos en sensibles
dispensadores firmes de ilusión
negándose a encerrarse en tal presidio.