Alessandro
Poeta recién llegado
Ah que tristeza...
este mundo se va ya sin pereza;
muere sin dolencias,
caen en perjuicios de negras estancias.
Un ultimo guerrero de la luz resiste;
de blanco yelmo y corazon que no desiste,
cae en tinieblas y su fuego cesa;
ha muerto en su delirio de grandeza.
Lagrimas de un corazón puro;
ruedan al vacio de crisol y cianuro,
atravesados por lanzas negras;
mueren lentamente en un mar de cadenas.
Himnos de esperanza y gloria!;
cantan ahora su ultima nota de victoria,
sus estrofas se deshacen en desdicha y dolor;
el los campos solo huelen los restos de su olor.
Sueños de causa justa;
se desvanecen en vinos de vida extinta;
fueron ilusiones de colores,
que se fueron en vapores.
Un mundo de vida y alegria!
que en las tinieblas caia.
y yo aqui testigo de esta sutileza;
solo me queda decir que tristeza!...
este mundo se va ya sin pereza;
muere sin dolencias,
caen en perjuicios de negras estancias.
Un ultimo guerrero de la luz resiste;
de blanco yelmo y corazon que no desiste,
cae en tinieblas y su fuego cesa;
ha muerto en su delirio de grandeza.
Lagrimas de un corazón puro;
ruedan al vacio de crisol y cianuro,
atravesados por lanzas negras;
mueren lentamente en un mar de cadenas.
Himnos de esperanza y gloria!;
cantan ahora su ultima nota de victoria,
sus estrofas se deshacen en desdicha y dolor;
el los campos solo huelen los restos de su olor.
Sueños de causa justa;
se desvanecen en vinos de vida extinta;
fueron ilusiones de colores,
que se fueron en vapores.
Un mundo de vida y alegria!
que en las tinieblas caia.
y yo aqui testigo de esta sutileza;
solo me queda decir que tristeza!...