IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Desaparecen los suelos,
desaparecen los astros,
los átomos de una existencia frágil,
desaparece todo silencio también,
solo quedará lo que nunca falta,
la imaginación del tiempo reside,
donde el dotado crea palabras,
supraconsciencias,
serán textos sin tinta,
los de la dama vespertina,
acurrucará saberes sin tiempo ni forma,
sus cánceres serán la huida,
y toda senda que se aprecie separada,
serán sus cauces ríos de dones,
tocarán canciones de días y noches,
de calma etereidad,
pasarán los milenios
y los huesos del espacio se cansarán,
pesará todo universo,
y solo quedará
la transparencia de su gélido ocaso,
la claridad de toda última idea,
de todo último instante antes del olvido,
la sabiduría será otro mensaje,
otro punto final,
porque somos espejos
que han de quebrarse,
quedará la astilla que más nos duela,
porque el dolor del creador
para nosotros
es obligatoriamente eterno.
desaparecen los astros,
los átomos de una existencia frágil,
desaparece todo silencio también,
solo quedará lo que nunca falta,
la imaginación del tiempo reside,
donde el dotado crea palabras,
supraconsciencias,
serán textos sin tinta,
los de la dama vespertina,
acurrucará saberes sin tiempo ni forma,
sus cánceres serán la huida,
y toda senda que se aprecie separada,
serán sus cauces ríos de dones,
tocarán canciones de días y noches,
de calma etereidad,
pasarán los milenios
y los huesos del espacio se cansarán,
pesará todo universo,
y solo quedará
la transparencia de su gélido ocaso,
la claridad de toda última idea,
de todo último instante antes del olvido,
la sabiduría será otro mensaje,
otro punto final,
porque somos espejos
que han de quebrarse,
quedará la astilla que más nos duela,
porque el dolor del creador
para nosotros
es obligatoriamente eterno.