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Poeta recién llegado
¿Qué harás por mí esta vez?
Esta noche que huele a húmedo,
Trae consigo murmullos, desde el otro frío.
Divago por tus pensamientos,
Nado en el mar de palabras que vomita tu boca.
Y descanso en tus suspiros,
Atrévete, ven a la nada conmigo.
Miro a mí alrededor,
Y el universo recién nacido desde vos,
Me hiere y me lastima.
Cual burbujas, los autos frenan y aceleran,
Cual un cuento me arrojo sobre ellos
Y los devoro uno a uno.
Tras de mí, tu luz se hace parda.
(El astro Rey nos ha abandonado)
Vestigios del día nos ha regalado una rama tibia
Que juega entre las sombras de un diminuto roble.
Pequeño aprendiz de brujo,
Eres capaz de roer mi piel,
Y de rodearme de jinetes,
Solo para divertirme
(He advertido saliva en mi San Pedro).
Vuelcas tu hombría sobre mis vestiduras,
Rechinas tus muelas y me arrancas el nombre,
Te mato y te me mueres,
Más de cien veces.
Volvemos y nos vamos,
Y mi último rebote, me distrae del sueño,
Shh
Shh
Creo haberte visto mañana.
Pero no me despiertes.
Se de adonde vienes,
Los árboles eran esbeltos,
La brisa helada me quebraba las mejillas,
Un gorrión picoteaba mis dedos
Y la última hoja seca caía
Anunciando el invierno.
Pobre de ti,
Mi pequeño aprendiz
Lúgubre, se acerca,
El ultimo suspiro de tu mundo.
Esta noche que huele a húmedo,
Trae consigo murmullos, desde el otro frío.
Divago por tus pensamientos,
Nado en el mar de palabras que vomita tu boca.
Y descanso en tus suspiros,
Atrévete, ven a la nada conmigo.
Miro a mí alrededor,
Y el universo recién nacido desde vos,
Me hiere y me lastima.
Cual burbujas, los autos frenan y aceleran,
Cual un cuento me arrojo sobre ellos
Y los devoro uno a uno.
Tras de mí, tu luz se hace parda.
(El astro Rey nos ha abandonado)
Vestigios del día nos ha regalado una rama tibia
Que juega entre las sombras de un diminuto roble.
Pequeño aprendiz de brujo,
Eres capaz de roer mi piel,
Y de rodearme de jinetes,
Solo para divertirme
(He advertido saliva en mi San Pedro).
Vuelcas tu hombría sobre mis vestiduras,
Rechinas tus muelas y me arrancas el nombre,
Te mato y te me mueres,
Más de cien veces.
Volvemos y nos vamos,
Y mi último rebote, me distrae del sueño,
Shh
Shh
Creo haberte visto mañana.
Pero no me despiertes.
Se de adonde vienes,
Los árboles eran esbeltos,
La brisa helada me quebraba las mejillas,
Un gorrión picoteaba mis dedos
Y la última hoja seca caía
Anunciando el invierno.
Pobre de ti,
Mi pequeño aprendiz
Lúgubre, se acerca,
El ultimo suspiro de tu mundo.