solangel
Poeta fiel al portal
La soledad es esquiva en mi habitación,
el algo que camina silencioso
desea ser escuchado
aunque me niegue a saber de sus designios.
No hay nadie,
nada aparece en el sótano que
a sabido estrellar los palos de golf al suelo
y lanzar los cristales hacia la pared.
El techo laminado es golpeado
muchas veces
no dejando dormir,
excepto mi voz que se oye en la noche diciendo:
¡Déjame en paz!
el algo que camina silencioso
desea ser escuchado
aunque me niegue a saber de sus designios.
No hay nadie,
nada aparece en el sótano que
a sabido estrellar los palos de golf al suelo
y lanzar los cristales hacia la pared.
El techo laminado es golpeado
muchas veces
no dejando dormir,
excepto mi voz que se oye en la noche diciendo:
¡Déjame en paz!