Lissethe Ruemar
Poeta recién llegado
En los momentos más difíciles Y complejos,
cuando en este trágico mundo,
manipulador, egoísta y variante,
tiende a burlarse con presagios,
trampas en el camino,
y con lazos que nos hacen regresar
al principio que nos comenzó.
Las inseguridades propias,
las mentiras del orgullo por ser alguien,
ser el deseo de los méritos, deseos propios,
que nos hacen insensibles, nos hacen caer.
Aunque sabiamente comprendamos
que al partir nada nos llevamos,
¿Por qué nos ahogamos?
¿Por qué luchamos por ser invencibles?
retamos a ciegas, lanzamos flechas
y con espadas hirientes estamos a la defensiva,
y nada aprovechamos.
Deténgase la furia y el complejo,
medita con franqueza y dignidad
y encontraras en lo profundo del corazón,
cual es la principal razón
y la dicha de vivir.
Cuando sientas que las horas
pasan lentas y todo sea muy rutinario,
cuando el sabor de esta vida
no te endulce con alegría,
mira al cielo y con suavidad
respira profundamente,
para que encuentres entre Dios y tú,
la paz que necesitas en tu interior.
cuando en este trágico mundo,
manipulador, egoísta y variante,
tiende a burlarse con presagios,
trampas en el camino,
y con lazos que nos hacen regresar
al principio que nos comenzó.
Las inseguridades propias,
las mentiras del orgullo por ser alguien,
ser el deseo de los méritos, deseos propios,
que nos hacen insensibles, nos hacen caer.
Aunque sabiamente comprendamos
que al partir nada nos llevamos,
¿Por qué nos ahogamos?
¿Por qué luchamos por ser invencibles?
retamos a ciegas, lanzamos flechas
y con espadas hirientes estamos a la defensiva,
y nada aprovechamos.
Deténgase la furia y el complejo,
medita con franqueza y dignidad
y encontraras en lo profundo del corazón,
cual es la principal razón
y la dicha de vivir.
Cuando sientas que las horas
pasan lentas y todo sea muy rutinario,
cuando el sabor de esta vida
no te endulce con alegría,
mira al cielo y con suavidad
respira profundamente,
para que encuentres entre Dios y tú,
la paz que necesitas en tu interior.