darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una pesadilla automática atosiga tu mente,
fluidos caen en el nivel onírico de tus recuerdos.
Vísceras fueron devoradas por la ansiedad de vivir,
por la obligación de sentirte un vampiro moderno.
La palidez del aire,
la expresión marchita de una flor,
lo macilento de la luna enferma
en el éter lapislázuli de la ensoñación.
Beber del corazón
el mensaje encriptado de la vida,
la esencia en la hemoglobina que alimenta
el suplicio de una enzima ausente.
Siendo el caníbal de sensaciones que duelen en la sorna
de verte reflejada en la copa de un vino muy tinto.
Te sumerges en la liquidez de una onomatopeya
o en el ruido de la eritropeya.
Plasma acaramelado con fragancia de peregrina.
Porfirina que recorre el cuerpo de un lívido fantasma.
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