Jhon Barros
Poeta adicto al portal
Este poema nace de una conversación
donde hablabamos del tiempo
que no podiamos perder
y ella dijo ni siquiera para respirar...
No se preocupe,donde hablabamos del tiempo
que no podiamos perder
y ella dijo ni siquiera para respirar...
no la dejaré sin respirar.
Prometo recorrer su piel con lentitud y suavidad,
como lo hace el pintor sobre el lienzo
que, entre dudas, empieza a pintar,
queriendo que su obra perdure una eternidad.
Seré el caminante que se pierde
entre las laderas de su cintura y su cadera,
buscando una fuente donde su sed saciar,
sabiendo que entre cerca y lejos está.
Prometo que respirará y suspirará
mientras mis labios suicidas buscan el acantilado
para lanzarse sin permiso
en el llano prohibido de su pecho;
dejándola respirar, y a la vez sin aliento,
mientras mis labios se entretienen en silencio
y su respiración cambia en exceso.
No se preocupe, que al final sobreviviremos:
usted, respirando sin miedo,
y yo, recordando entre suspiros... un "te quiero".