Silencio Nocturno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sagrado sueño el de la noche sin templo.
Tiemblan los pilares de mi alma que rezan ante la niebla
dilatándose las arterias de los pensamientos,
sangrando el corazón emociones que inundan sentimientos.
Por ti, las cadenas de mis manos se rompen,
pero el hechizo del viento no deja que acaricie
el cielo gris de tu cara.
Por ti, el sello lacrado de mi boca se quiebra,
pero la condena del frio beso de mis labios
hace que se hielen los tuyos.
Como nieve que congela mi cara
siento los caminos cristalizarse
bajo nuestros pies que sangran descalzos.
No temas, aún el cálido latido de mi corazón
tiene fuerza, y el calor de tu mano junto a la mía
se quedaron fundidas en algún lugar del tiempo
para invocar la luz de los sueños,
para desterrar el infierno de los días
que parecen eternos.