Viten
Poeta fiel al portal
Desde hoy he decidido aventurarme al terror, es por eso que presento mi serie "Cuentos de noches frías" . Espero que sean de su agrado; ¡comenten!
:::banana:::
Vince.
Vince.
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Presencia Infernal
Capítulo 1.0 El comienzo-
Eran apenas las 10:00 am, Mónica había quedado sola en su hogar; no es que sea una casa enorme, pero si es lo suficientemente grande para tener un toque tétrico.
Veía la tv, era su programa preferido. Vaya, no sabía que darían una maratón de house- se dijo mientras se preparaba para la larga mañana que le esperaba.
Poco a poco las horas pasaban pero algo la inquietaba. Desde el fondo del pasillo oía risas, como si alguien se burlara de ella; -¿Quién está ahí? ¿Doggy?- Dijo convenciéndose de que su perro ladraba y su mente lo confundía con risas.
El tiempo pasó, el teléfono sonó, sus padres le dijeron que se quedaría sola esta noche. No le importó, tenía la madrugada para ella y sus películas.
Llegaron las 6 pm. Tres pasos en la cocina se escucharon, clack, clack, clack, otra vez la risa burlona asomaba. Perro del demonio- Se dijo mientras, convencida de que era su mascota, caminaba hacia el lugar.
El viento soplaba inclemente, al llegar notó la puerta que conectaba al patio trasero abierta, fuera algo rasguñaba las paredes.
Doggy, ¿cuántas veces te he dicho que no hagas eso? Salió, la tarde estaba nublada, era todo oscuro, vio que el sonido provenía del desván. Tragó saliva y se preparó para investigar.
Llegó a la puerta y puso su oído en ella. Clack, clack, clack; alguien caminaba tras ella, volteó rápidamente, lo único que encontró fue a su perro jadeando, sin embargo dio un pequeño grito.
Doggy me asustaste, ¿no te he dicho que no juegues acá?, vete.
El perro se quedó estático, de un momento a otro empezó a aullar.
Mónica se sorprendió, llamaba a su mascota pero esta parecía ida, lo tocó, pero seguía aullando.
Se preparó para correr, claramente escuchó que alguien corría tras ella, la puerta del desván se abrió y nuevamente se cerró con un fuerte estallido.
-¡¿Quién está ahí?!- Gritó desesperada, nadie respondía.
Se acercó a la puerta, tocó la perilla, la giró muy lentamente; cuando logró abrirla dio nuevamente un salto asustada. Su perro volvió a aullar a la nada.
-¡DOGGY! ¡NO HAGAS ESO!-
Los perros no hablan Dijo una voz infernal tras ella, tomándola de los cabellos, tapando su boca y arrastrándola hacia dentro del desván.
Continuará