guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Se deslumbran el verso,
La rima exigua y mi sombra,
Perplejidad donde pienso
La inmortalidad de lo que hoy sobra;
Le rezo al sacro y manso de tu beso
Pero no hay pendiente
En el arrecife de cristal,
En la torre que nos deja invidentes
Por la bruma de la verdad mistral
Y deduzco, supongo o adivino,
Que esta masturbación espiritual
No es más que un carnal ritual
En busca de música divina
Entre gritos de estrés habitual
Confuso mundo de seres,
Confundidos en su sangre de reyes
Sin feudos o guerreros, ni propias leyes,
Partes inconclusas de un todo que se pierde
En lo más nada de mi inconciente
Se pide una oración en Santiago Compostela
Pero no me da ni para atacar
El molino de viento, ni la estrella
Ya muerta en el horizonte de la mar,
De esa mar donde las penas dejan su inmortal estela
OH vida fungida en la realidad
¿qué me has de entregar a cada noche?
¿será la misma melodía de melancolía
que me taladra el estima?
Que más me da, si todo aposte
Al 00 de mi corazón
Un viernes de alcohol y embuste
En el casino de mi dolor
La rima exigua y mi sombra,
Perplejidad donde pienso
La inmortalidad de lo que hoy sobra;
Le rezo al sacro y manso de tu beso
Pero no hay pendiente
En el arrecife de cristal,
En la torre que nos deja invidentes
Por la bruma de la verdad mistral
Y deduzco, supongo o adivino,
Que esta masturbación espiritual
No es más que un carnal ritual
En busca de música divina
Entre gritos de estrés habitual
Confuso mundo de seres,
Confundidos en su sangre de reyes
Sin feudos o guerreros, ni propias leyes,
Partes inconclusas de un todo que se pierde
En lo más nada de mi inconciente
Se pide una oración en Santiago Compostela
Pero no me da ni para atacar
El molino de viento, ni la estrella
Ya muerta en el horizonte de la mar,
De esa mar donde las penas dejan su inmortal estela
OH vida fungida en la realidad
¿qué me has de entregar a cada noche?
¿será la misma melodía de melancolía
que me taladra el estima?
Que más me da, si todo aposte
Al 00 de mi corazón
Un viernes de alcohol y embuste
En el casino de mi dolor