UnaEstrelllaFugaz
Poeta recién llegado
Calles silenciosas llenas del sol y respiros,
Vesuvio, el testigo, que la vida da y quita,
los tiempos antiguos del oro y el presente que no vale ni cincuenta centimos,
almas que se van en una cita.
Casas con pinturas que respiran,
fontanas llenas del agua que no existe,
caras de los paredes que divinamente nos miran,
la vida que nunca se muere sino persiste.
La lluvia negra y lava destruiendo todo como Nero,
miradas seňalando al Vesuvio,
que mata el mundo Pompeyano entero,
metiendo a la ciudad un negro Diluvio.
Para nosotros suerte, para ellos arruinamiento,
tener el volcano así de cerca,
el tiempo que vuela, el suframiento que es lento,
Pompey escondiendose en una oscuridad negra.
Vesuvio, el testigo, que la vida da y quita,
los tiempos antiguos del oro y el presente que no vale ni cincuenta centimos,
almas que se van en una cita.
Casas con pinturas que respiran,
fontanas llenas del agua que no existe,
caras de los paredes que divinamente nos miran,
la vida que nunca se muere sino persiste.
La lluvia negra y lava destruiendo todo como Nero,
miradas seňalando al Vesuvio,
que mata el mundo Pompeyano entero,
metiendo a la ciudad un negro Diluvio.
Para nosotros suerte, para ellos arruinamiento,
tener el volcano así de cerca,
el tiempo que vuela, el suframiento que es lento,
Pompey escondiendose en una oscuridad negra.
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