Nicolás Zzcko
Nicklas Trejo
La lluvia nuevamente es tóxica llena de enfermedades.
La lluvia es negra y gris; áspera en sus tonalidades.
Por la tarde que es un lamento del día, polvoriento el viento
ahora todo está inundado de esporas contaminantes,
el polvo se levanta sobre la colonia donde paso el tiempo
las casas crujen es sus cimientos en los minutos restantes.
Es solitario, muy solitario observar todo esto sin emoción,
ver la desgracia de la contaminación que empaña la vida,
degrada los árboles que son ojos que sollozan de ira,
pereciendo cada vez más por los humos en el horizonte.
Los cuervos que antes eran negros, ahora se confunden,
cuando caminaba por sus escondites ya no me golpean,
ya no me aletean suavemente en la cabeza ya no irrumpen,
han migrado a la otra dimensión aunque no lo crean.
Las arañas, los conejos que habitaban en los bosques,
los zorros y las aves que ahora ya no corren, huyen,
se alejan de la Utopía que el hombre cree que crea,
y crea su espacio contaminadores que más fluyen,
que fluirán en el futuro de los soles sin piedad,
a causa de los rayos beta y gama.
Sus espíritus rugen de la tierra, la naturaleza los vengará,
hombre maldito lleno de impiedad, mutante de la sociedad,
mira tu mundo, un hechizo has lanzado, perecerá en grados.
El color ha muerto, también su vida lo está haciendo...