poetakabik
Poeta veterano en el portal
Perfecto
Te vi venir envuelta en la mañana,
y el sol doró tu paso entre la brisa,
mi sangre se detuvo, tan temprana,
mi voz buscó tu sombra y tu sonrisa.
Tus ojos —dos luceros sin destino—
cruzaron con los míos su camino,
y quise hablar, mas todo fue callarte,
sentir que el mundo entero era mirarte.
Tus manos, al rozar las de mi suerte,
dejaron en mi piel dulce condena,
y hallé en su leve roce toda muerte,
toda pasión, y toda paz, y pena.
Mas cuando iba a decir…
El viento me llevó lo que sentía,
tu nombre se perdió, voló mi día,
y sólo el corazón…
(late y se apaga)
Te vi venir envuelta en la mañana,
y el sol doró tu paso entre la brisa,
mi sangre se detuvo, tan temprana,
mi voz buscó tu sombra y tu sonrisa.
Tus ojos —dos luceros sin destino—
cruzaron con los míos su camino,
y quise hablar, mas todo fue callarte,
sentir que el mundo entero era mirarte.
Tus manos, al rozar las de mi suerte,
dejaron en mi piel dulce condena,
y hallé en su leve roce toda muerte,
toda pasión, y toda paz, y pena.
Mas cuando iba a decir…
El viento me llevó lo que sentía,
tu nombre se perdió, voló mi día,
y sólo el corazón…
(late y se apaga)