Fuiste torrente de mi piel,
estela de goteras sangrientas,
bailarina de los más dulces recuerdos.
Ahora el crepúsculo sabe a vinagre,
en mi mente rocosas cicatrices no sanan,
tu ingrávida silueta cualquier espacio profana.
Quietas pupilas diamantinas brillan en las sombras,
sollozo por ti,
me ahogo en un océano de turbulentos “te amo”.
estela de goteras sangrientas,
bailarina de los más dulces recuerdos.
Ahora el crepúsculo sabe a vinagre,
en mi mente rocosas cicatrices no sanan,
tu ingrávida silueta cualquier espacio profana.
Quietas pupilas diamantinas brillan en las sombras,
sollozo por ti,
me ahogo en un océano de turbulentos “te amo”.