Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Podría caminar mañanas enteras mirando tus manos,
y de lejos correrías a esconderte,
sin los medios para hacerlo, simplemente porque puedes,
sólamente porque argumentas lo que nadie te discute,
alzando tus voces y contradicciones,
si te dicen que regresas al irte, si te vas sin que me acerque,
y a veces es verdad que me agotas,
sin embargo regresas en sentidos pegados a los míos y agitas mi amor,
sentimiento repleto de verdades,
mentiras,
decires y silencios en las tardes del Verano,
del Otoño circular como sus letras.
Al contrario, nada sirve en el cercano simular de tus palabras,
en tres cortejos de Diciembres que te enfrentan cuando ríes,
cuando eliges correr en automóvil, alejarte de palabras,
de mis manos que se aferran a tu piel,
a tu cuerpo y así saciar mis sensaciones, sentimientos y erotismo absolutos,
distintos,
iguales,
los mismos que adoraste en el principio.
y de lejos correrías a esconderte,
sin los medios para hacerlo, simplemente porque puedes,
sólamente porque argumentas lo que nadie te discute,
alzando tus voces y contradicciones,
si te dicen que regresas al irte, si te vas sin que me acerque,
y a veces es verdad que me agotas,
sin embargo regresas en sentidos pegados a los míos y agitas mi amor,
sentimiento repleto de verdades,
mentiras,
decires y silencios en las tardes del Verano,
del Otoño circular como sus letras.
Al contrario, nada sirve en el cercano simular de tus palabras,
en tres cortejos de Diciembres que te enfrentan cuando ríes,
cuando eliges correr en automóvil, alejarte de palabras,
de mis manos que se aferran a tu piel,
a tu cuerpo y así saciar mis sensaciones, sentimientos y erotismo absolutos,
distintos,
iguales,
los mismos que adoraste en el principio.