Federico Gabriel
Poeta recién llegado
Piel siempre húmeda
Tu cabello entre mis dedos
mi rostro frente al tuyo
tu cuerpo sobre el mío
y los dioses observando,
galopantes movimientos
tu expresión inenarrable
humedad en nuestro centro
y la asfixia en tu pecho
amorfa silueta proyectada
a trasluz como imagen
perfecta del deseo consumado
el sabor de tus montes
absorbido por mis labios
y el bosque de tu vértice
devorado por mi dardo
pecado para algunos
alimento para otros
escapamos a teorías
viviendo en el orgasmo
placer de bacanal
orgiásticas pinturas
desaforados dioses inseminando
a sus criaturas
copulando en perfección
en el letargo del sueño
herético
colapso visceral y borbotones
chorreados, néctar vital
que humedece tu interior
y disfrutas inconsciente
del secreto sabor
del cáliz refulgente,
cuerpo a cuerpo interminable
batalla
yo pierdo tú ganas
y el sudor en nuestra piel
sacia la sed de nuestras almas.
Tu cabello entre mis dedos
mi rostro frente al tuyo
tu cuerpo sobre el mío
y los dioses observando,
galopantes movimientos
tu expresión inenarrable
humedad en nuestro centro
y la asfixia en tu pecho
amorfa silueta proyectada
a trasluz como imagen
perfecta del deseo consumado
el sabor de tus montes
absorbido por mis labios
y el bosque de tu vértice
devorado por mi dardo
pecado para algunos
alimento para otros
escapamos a teorías
viviendo en el orgasmo
placer de bacanal
orgiásticas pinturas
desaforados dioses inseminando
a sus criaturas
copulando en perfección
en el letargo del sueño
herético
colapso visceral y borbotones
chorreados, néctar vital
que humedece tu interior
y disfrutas inconsciente
del secreto sabor
del cáliz refulgente,
cuerpo a cuerpo interminable
batalla
yo pierdo tú ganas
y el sudor en nuestra piel
sacia la sed de nuestras almas.