No deberé llamarte perra,
por que de animal, el animal tiene la nobleza,
y la fidelidad acuñada en su carácter.
Tu eres solo humana, tan solo humana,
débil al encanto de las manzanas,
ya tienes suficiente con tu paraíso.
No te insultare,
me dirigiré con respeto,
seré cauteloso,
y apartare mi paso.