GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vas por caminos desolados por el frio
sombras se atraviesan perturbando
las miserias de tu andar abrumado
Por el tiempo de tus valles infinitos...
Penumbras del silencio te cobijan
en su pecho empozando ilusiones
al abismo de tus tinieblas por los
Golpes de la resaca de tu vida...
Duermes entre sueños de la nada
tu espíritu doliente yace entre
muros de llantos y negras penas
Eres un demonio con grandes alas...
Que encadenan con tormentosa
fuerza el rugir de mis pasiones
clamando de mis huesos la lujuria
Sometiendo mi cuerpo a tus torturas...
Quedo inmóvil aprisionada en tus
garras suplicando que laceres una
ves más la mortaja de mi cuerpo
Moribunda ya en el mar de tus tormentos...
Permaneceré sumida en el fuego
de tu veneno,aferrada al fantasma
de tus besos,sometida a vuestra
Merced,arrullada por tu aliento...
Me arrastrasteis en tus caminos misteriosos
con tu silencio adormecido me robasteis
la templanza de mi vientre escondiéndolo
En el jardín de tu gran dominio...
Como podría resistir al encanto de tu
efímera mirada,si mi alma va como
fiera buscándote entre las llamas de
Tu fuego,del gran desierto de tu alma...
Quiero senalar que este tema tiene sus bases en lo
extrictamente imaginativo no tiene que ver en nada
con mis creencias religiosas.
sombras se atraviesan perturbando
las miserias de tu andar abrumado
Por el tiempo de tus valles infinitos...
Penumbras del silencio te cobijan
en su pecho empozando ilusiones
al abismo de tus tinieblas por los
Golpes de la resaca de tu vida...
Duermes entre sueños de la nada
tu espíritu doliente yace entre
muros de llantos y negras penas
Eres un demonio con grandes alas...
Que encadenan con tormentosa
fuerza el rugir de mis pasiones
clamando de mis huesos la lujuria
Sometiendo mi cuerpo a tus torturas...
Quedo inmóvil aprisionada en tus
garras suplicando que laceres una
ves más la mortaja de mi cuerpo
Moribunda ya en el mar de tus tormentos...
Permaneceré sumida en el fuego
de tu veneno,aferrada al fantasma
de tus besos,sometida a vuestra
Merced,arrullada por tu aliento...
Me arrastrasteis en tus caminos misteriosos
con tu silencio adormecido me robasteis
la templanza de mi vientre escondiéndolo
En el jardín de tu gran dominio...
Como podría resistir al encanto de tu
efímera mirada,si mi alma va como
fiera buscándote entre las llamas de
Tu fuego,del gran desierto de tu alma...
Quiero senalar que este tema tiene sus bases en lo
extrictamente imaginativo no tiene que ver en nada
con mis creencias religiosas.