
Perfección
Un día el tiempo se topó con la vida
y susurrándole le dijo: Bienvenida a la perdición
donde la belleza no existe sino es del alma,
porque yo haré que la carne de ese cuerpo
que cuidas y presumes tanto sea tan putrefacta
que se caiga solamente por gravedad... Por abducción.
La vida no pudo replicar porque sabía que era verdad
así que se puso a llorar, eran negras las lágrimas
como lo es la oscuridad y tan vacía como la oquedad;
la inclemencia del tiempo sobre la materia,
es tan brusca como la realidad en la que vivo pensaba....
¡Entonces deja de contemplar la perfección!
exclamó el tiempo en la conversación;
añadió luego las siguientes palabras: Dolor, tristeza
y perfidia, eso ocasiona tu asquerosa determinación,
deja las utopías para quien vive de oscura ilusión.
Así la vida dijo:
Entonces no busques mi cuerpo ni mi carne,
mi belleza es el alma en el tiempo,
la singularidad es la entropía de tu espacio,
el caos que tu regurgitación ocasiona en segundos,
como ácido que se derrama sobre mi piel y lo etéreo de los mundos.
®Carlos Andrés, 3-05-2024®