IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Clava su cruz,
sobre pellejo de teñido fervor,
tan carmín como ruin,
el cielo huye,
hacia una noche sin perdón,
vislumbran las estrellas,
otro hueco abismal
donde la fortuna
inoculará su maldito milagro,
¡levántanos, cruel deidad!
¡y sepáranos de la maldad terrestre!,
sobre restos mundanos,
la banalidad promete sembrar,
desde un horizonte que nunca morirá,
umbrales de grises cantos,
impulsan ecos de triste impotencia,
ante la soga, tensa,
todos somos perdonados.
sobre pellejo de teñido fervor,
tan carmín como ruin,
el cielo huye,
hacia una noche sin perdón,
vislumbran las estrellas,
otro hueco abismal
donde la fortuna
inoculará su maldito milagro,
¡levántanos, cruel deidad!
¡y sepáranos de la maldad terrestre!,
sobre restos mundanos,
la banalidad promete sembrar,
desde un horizonte que nunca morirá,
umbrales de grises cantos,
impulsan ecos de triste impotencia,
ante la soga, tensa,
todos somos perdonados.