IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Mi suerte descansa en su tumba,
dando por hecho que el tiempo
delimita nuestra finitud,
bajo un eterno rito de sangre y ceniza,
en el que la muerte desespera,
recorremos cada sendero hacia su vacío,
confiando en nuestros sentidos bajo una verdad adoctrinada,
la mentira cobra de los ciegos su importancia,
aunque la muerte no viva y la vida muera,
eterno sera el dolor que a duras penas nos consuela.
dando por hecho que el tiempo
delimita nuestra finitud,
bajo un eterno rito de sangre y ceniza,
en el que la muerte desespera,
recorremos cada sendero hacia su vacío,
confiando en nuestros sentidos bajo una verdad adoctrinada,
la mentira cobra de los ciegos su importancia,
aunque la muerte no viva y la vida muera,
eterno sera el dolor que a duras penas nos consuela.
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