Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Su último aliento
era insuficiente para apagar una vela,
pero se tragó la llama.
La encerró en sus ojos
y corrió los párpados.
Si abrazó la luz o la luz lo abrazó,
eso no lo sabe nadie.
Tú sí, ninguna, abandonada.
Afuera todo está a oscuras.
La claridad es negra,
insoportable en todo lo que toca.
Acaricias el rostro de tu padre,
tocas sus canas, sus arrugas, su playa de sonreír,
y la música viene de muy lejos,
detrás de las montañas de los años:
nieva en la línea roja, blanca.
Cuántas veces padre, carrusel y castillo.
Cuántas veces ausencia.
¿Pero esto qué es?
El borde del paisaje
y el aire más allá del acantilado.
Aire que era inmortal, inmenso,
hasta que lo viste llorar
y te reconociste en él como lo más suyo.
Mi pequeña.
Nombre de mi aliento, flor de julio.
Después un vago perfume.
Luego solo una seña. ¿Me reconoces?
El último respiro no apaga el alma;
para que la repartas.
Aquí estuve, queriéndote.
No estoy, pero te quiero.
era insuficiente para apagar una vela,
pero se tragó la llama.
La encerró en sus ojos
y corrió los párpados.
Si abrazó la luz o la luz lo abrazó,
eso no lo sabe nadie.
Tú sí, ninguna, abandonada.
Afuera todo está a oscuras.
La claridad es negra,
insoportable en todo lo que toca.
Acaricias el rostro de tu padre,
tocas sus canas, sus arrugas, su playa de sonreír,
y la música viene de muy lejos,
detrás de las montañas de los años:
nieva en la línea roja, blanca.
Cuántas veces padre, carrusel y castillo.
Cuántas veces ausencia.
¿Pero esto qué es?
El borde del paisaje
y el aire más allá del acantilado.
Aire que era inmortal, inmenso,
hasta que lo viste llorar
y te reconociste en él como lo más suyo.
Mi pequeña.
Nombre de mi aliento, flor de julio.
Después un vago perfume.
Luego solo una seña. ¿Me reconoces?
El último respiro no apaga el alma;
el alma que te dio
Aquí estuve, queriéndote.
No estoy, pero te quiero.
12 de julio de 2025