Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
PENTAGRAMA
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Cinco líneas de horizonte
de delgadez consumada
rectas
rígidas,
duras, frías como espadas
que no admiten desventuras
no se quiebran
ni con golpes ni epitafios
no sé mueren con los años
ni aún tienen ataduras.
Ni con duendes de comedias
Ni con pastores que comen
de las ovejas de afuera
ni con gurús de pandemias
ni con bucólicos curas
que solo alimentan las flemas
Ni con las olas salobres
que de estallar van muriendo
y que nadie jamás sabe
si van llorando o riendo
Cinco luces existiendo
donde duermen las pasiones
las emociones más caras
los oros de las pestañas
los pesares de las sangres
los fríos y las hambres
y otras luces que no encienden
Cinco faros existentes
para acabarse el dolor
para matar a la muerte
para olvidar de repente
las distancias de un adiós.
Cinco soldados azules
cinco guardias y leones
cinco banderas de niños
para sies mil campeones
Cinco esquinas sudorosas
cinco recuerdos de esposas
cinco mares insistentes
cinco cuarteles verdes
Cinco resabios de culpas
cinco mil quinientas deudas
cinco jilgueros volando
y cinco panes muy blandos
que les falta a siete niños
Cinco muy caros casquillos
de más caras, seis balas
en los suelos de los vientos
de cinco millones de gramas
donde caminan dormidas
como si no fueran viviendo
cinco mil quinientas damas
Que detestan la rutina
que odian la luz supina
de hablarles a las tablas
Seis insomnios hoy de paso
y algunos sueños ya mañana.
a pesar de cinco llantos
por no morder las escamas.
******
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Cinco líneas de horizonte
de delgadez consumada
rectas
rígidas,
duras, frías como espadas
que no admiten desventuras
no se quiebran
ni con golpes ni epitafios
no sé mueren con los años
ni aún tienen ataduras.
Ni con duendes de comedias
Ni con pastores que comen
de las ovejas de afuera
ni con gurús de pandemias
ni con bucólicos curas
que solo alimentan las flemas
Ni con las olas salobres
que de estallar van muriendo
y que nadie jamás sabe
si van llorando o riendo
Cinco luces existiendo
donde duermen las pasiones
las emociones más caras
los oros de las pestañas
los pesares de las sangres
los fríos y las hambres
y otras luces que no encienden
Cinco faros existentes
para acabarse el dolor
para matar a la muerte
para olvidar de repente
las distancias de un adiós.
Cinco soldados azules
cinco guardias y leones
cinco banderas de niños
para sies mil campeones
Cinco esquinas sudorosas
cinco recuerdos de esposas
cinco mares insistentes
cinco cuarteles verdes
Cinco resabios de culpas
cinco mil quinientas deudas
cinco jilgueros volando
y cinco panes muy blandos
que les falta a siete niños
Cinco muy caros casquillos
de más caras, seis balas
en los suelos de los vientos
de cinco millones de gramas
donde caminan dormidas
como si no fueran viviendo
cinco mil quinientas damas
Que detestan la rutina
que odian la luz supina
de hablarles a las tablas
Seis insomnios hoy de paso
y algunos sueños ya mañana.
a pesar de cinco llantos
por no morder las escamas.
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