IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Aletargada la esperanza,
en los umbrales del desconsuelo,
caminamos como orbes,
alrededor de la fogata,
como vida necesitada,
como muerte posible,
que nos ha de estancar,
caminamos con las manos,
porque somos creadores,
observamos con el alma,
porque no hay sueño que la pueda cegar,
observamos sin descanso,
por el tiempo encapsulado en cada astro,
quisiéramos la eternidad,
pero en sus regazos el tiempo se incinera,
porque no hay eternidad
que proteja a una vida por siempre,
así como la lluvia,
que cae sin remedio,
el fin se encuentra viviendo,
así como la tarde,
así como la noche,
así como el cobarde y su nueva mañana,
así como la maña de dios,
como toda vida en sus manos,
entre universos oscuros,
se avistan nuevos horizontes,
de luz nueva,
de oscuridad aún más añeja,
telarañas de planetas subyacen
en las orbitas desconocidas,
aventurarnos sería
como comer de la manzana,
y hemos de pecar por conocimiento.
en los umbrales del desconsuelo,
caminamos como orbes,
alrededor de la fogata,
como vida necesitada,
como muerte posible,
que nos ha de estancar,
caminamos con las manos,
porque somos creadores,
observamos con el alma,
porque no hay sueño que la pueda cegar,
observamos sin descanso,
por el tiempo encapsulado en cada astro,
quisiéramos la eternidad,
pero en sus regazos el tiempo se incinera,
porque no hay eternidad
que proteja a una vida por siempre,
así como la lluvia,
que cae sin remedio,
el fin se encuentra viviendo,
así como la tarde,
así como la noche,
así como el cobarde y su nueva mañana,
así como la maña de dios,
como toda vida en sus manos,
entre universos oscuros,
se avistan nuevos horizontes,
de luz nueva,
de oscuridad aún más añeja,
telarañas de planetas subyacen
en las orbitas desconocidas,
aventurarnos sería
como comer de la manzana,
y hemos de pecar por conocimiento.