PASEO POR EL PRADO DE LOS CANTAROS DE MAGIA
Atrapa el viento sosegado
de las soledades descritas por
y entre las miserias desnudas,
que abren rosas de silencios.
Sentirte en la opresión del desnudo,
romper en aquel grito del mundo.
Atrapado entre aquellas piernas
de una cadena encrucijada de bostezos.
Quebrado, dejo aparte el pacto,
desgarro el silencio y grito
a pulmón descubierto de manos,
elevandome en el ejercicio de las miradas.
¡No quiero dejarte!
¡No quiero cejar!
He roto los cristales entre horas
y guardo el tiempo en una caja.
Cierro las ventanas y veo luces
Aquellos brillos de verde vereda.
He detenido el tiempo,
he atrapado las luces.
Cuando mi penúltimo latido
quiere vencer a la superación
de la noche y los silencios
un espacio de hojas largas,
entre extensos matorrales
de hierba silenciosa
que buscan su claridad
y me acogen para verterse en mi.
Cuando sucede mi penúltimo quejido,
creo caer rendido en tu noche.
Es la música de las flautas invisibles,
allí en el alejado río de los manjares
¡No huyas!
Escúchame errante,
vigorosa y en pie flotante
gorgojea entre las oquedades
y camina.
Camina muy lejos;
verás como las hojas de los años
te envuelven arropada de cielos de hielo.
No es invierno estremecido,
es el logro de la cima encontrada,
un allí donde la bruma se platea de cisnes
y el tiempo te eleva al encantamiento.
Acércate
por el eminente valle de las disputas.
¡Alégrate de los abandonos destinados!
Devuélveme la mirada entre el cierre
de silencios acontecidos tras el baile.
por el prado de los cantaros de magia,
y recógeme, quiero mirar a tus ojos,
ver esas temblorosas estrellas
que señalan una ruta de puertas de luces
y mañanas en confines de alegrías.
* * * * * * *
(luzyabsenta)
Atrapa el viento sosegado
de las soledades descritas por
y entre las miserias desnudas,
que abren rosas de silencios.
Sentirte en la opresión del desnudo,
romper en aquel grito del mundo.
Atrapado entre aquellas piernas
de una cadena encrucijada de bostezos.
Quebrado, dejo aparte el pacto,
desgarro el silencio y grito
a pulmón descubierto de manos,
elevandome en el ejercicio de las miradas.
¡No quiero dejarte!
¡No quiero cejar!
He roto los cristales entre horas
y guardo el tiempo en una caja.
Cierro las ventanas y veo luces
Aquellos brillos de verde vereda.
He detenido el tiempo,
he atrapado las luces.
Cuando mi penúltimo latido
quiere vencer a la superación
de la noche y los silencios
un espacio de hojas largas,
entre extensos matorrales
de hierba silenciosa
que buscan su claridad
y me acogen para verterse en mi.
Cuando sucede mi penúltimo quejido,
creo caer rendido en tu noche.
Es la música de las flautas invisibles,
allí en el alejado río de los manjares
¡No huyas!
Escúchame errante,
vigorosa y en pie flotante
gorgojea entre las oquedades
y camina.
Camina muy lejos;
verás como las hojas de los años
te envuelven arropada de cielos de hielo.
No es invierno estremecido,
es el logro de la cima encontrada,
un allí donde la bruma se platea de cisnes
y el tiempo te eleva al encantamiento.
Acércate
por el eminente valle de las disputas.
¡Alégrate de los abandonos destinados!
Devuélveme la mirada entre el cierre
de silencios acontecidos tras el baile.
por el prado de los cantaros de magia,
y recógeme, quiero mirar a tus ojos,
ver esas temblorosas estrellas
que señalan una ruta de puertas de luces
y mañanas en confines de alegrías.
* * * * * * *
(luzyabsenta)
Última edición: