Starsev Ionich
Poeta asiduo al portal
Paranoide
Siento que el mundo son ideologías,
que el analítico simplemente
sufrió más para llegar a casa,
y al más racional le dijeron estúpido
desde pequeño y no reía.
Ríe entonces, y espera que el péndulo de la vida
te rompa la nariz, te desfigure y seas famoso,
pronto vendrá una chiquilla sin cucos que
te atormente la existencia,
luego seras polvo,
lentamente te acabaras como el carbono.
Piensa fríamente y como un animal,
nunca demuestres tu lado más venerable,
a no ser que creas en el cielo
o estés a punto de entrar.
Olfatea, marca tu territorio, muerde,
utiliza a la gente mientras puedas,
pronto encontraras personas que dobleguen tus instintos,
y no quedara otra salida con ellos,
que reír y ser francos o dejarse amamantar para vivir.
Por lo pronto cuídate de los entes descerebrados,
de los locos más cuerdos y metódicos
que no salen nunca de quicio,
ellos de pequeños jugaron con cuchillos y soldados,
ellos tienen el aplomo de un guante fino
y la mirada inescrupulosa.
Puedes si quieres darles una mano,
pero no metas drogas con ellos ni hables de filosofía,
su pensamiento es disgregado
y pueden herirte el sagrado corazón.
Siento que el mundo son ideologías,
que el analítico simplemente
sufrió más para llegar a casa,
y al más racional le dijeron estúpido
desde pequeño y no reía.
Ríe entonces, y espera que el péndulo de la vida
te rompa la nariz, te desfigure y seas famoso,
pronto vendrá una chiquilla sin cucos que
te atormente la existencia,
luego seras polvo,
lentamente te acabaras como el carbono.
Piensa fríamente y como un animal,
nunca demuestres tu lado más venerable,
a no ser que creas en el cielo
o estés a punto de entrar.
Olfatea, marca tu territorio, muerde,
utiliza a la gente mientras puedas,
pronto encontraras personas que dobleguen tus instintos,
y no quedara otra salida con ellos,
que reír y ser francos o dejarse amamantar para vivir.
Por lo pronto cuídate de los entes descerebrados,
de los locos más cuerdos y metódicos
que no salen nunca de quicio,
ellos de pequeños jugaron con cuchillos y soldados,
ellos tienen el aplomo de un guante fino
y la mirada inescrupulosa.
Puedes si quieres darles una mano,
pero no metas drogas con ellos ni hables de filosofía,
su pensamiento es disgregado
y pueden herirte el sagrado corazón.