Henry Miller
Poeta recién llegado
No entiendo porque razón
estas presente todo el tiempo,
porque en la esquina de mis pensamientos
apareces de la nada
y me llevas a esos sitios
en los que siempre hay una altar
construido para ti.
No entiendo porque al voltear
ahí estás, sin exigir
pero siempre omnipresente,
directa como tu mirada,
moderando la ansiedad
como un aire que alimenta
y da sentido al sinsentido.
A veces solo es que todo está tranquilo
y escuchó el canto de algún ave
y tu mirada me llena
tu mirada y tu rostro,
y la inquietud desciende sobre mi casa
como el pájaro del haiku
y empiezo a mirar por todas partes,
tratando de entender porque,
el ave se hace más presente
y el día circula por mis venas,
tratando de saber porque
estoy aquí precisamente,
como un insecto que es movido
por la fuerza natural
y echa a andar hacia algún sitio,
cómo sabiendo sin saber
a dónde va.
Otras veces solo estas de frente
con esa risa que lo llena todo
y me pongo colorado
tan contento de saberte.
Ahí estás como diciendo,
que cada cosa está en su sitio,
que el miedo está de más,
que la vida está de vuelta
cada instante.
Y yo
solo no se que decir
no se darte una respuesta
solo estoy mudo
adorando tu belleza
tu cuerpo que no envejece
aunque tenga algunos años.
Mira que cada encuentro,
es la página de un libro
que nunca va a terminar.
Te leo en mi vida,
siempre pendiente
de la siguiente historia,
y me doy cuenta sorprendido
que yo soy tu personaje,
que tu me inventas,
que es tu historia y no la mía
y que vivo en tu consciencia.
Y eso si me vuelve loco,
porque entonces se me ocurre
que tengo que hacer algo pronto
pa que no dejes de inventarme,
aunque no tengo ese poder
porque soy tuyo.
estas presente todo el tiempo,
porque en la esquina de mis pensamientos
apareces de la nada
y me llevas a esos sitios
en los que siempre hay una altar
construido para ti.
No entiendo porque al voltear
ahí estás, sin exigir
pero siempre omnipresente,
directa como tu mirada,
moderando la ansiedad
como un aire que alimenta
y da sentido al sinsentido.
A veces solo es que todo está tranquilo
y escuchó el canto de algún ave
y tu mirada me llena
tu mirada y tu rostro,
y la inquietud desciende sobre mi casa
como el pájaro del haiku
y empiezo a mirar por todas partes,
tratando de entender porque,
el ave se hace más presente
y el día circula por mis venas,
tratando de saber porque
estoy aquí precisamente,
como un insecto que es movido
por la fuerza natural
y echa a andar hacia algún sitio,
cómo sabiendo sin saber
a dónde va.
Otras veces solo estas de frente
con esa risa que lo llena todo
y me pongo colorado
tan contento de saberte.
Ahí estás como diciendo,
que cada cosa está en su sitio,
que el miedo está de más,
que la vida está de vuelta
cada instante.
Y yo
solo no se que decir
no se darte una respuesta
solo estoy mudo
adorando tu belleza
tu cuerpo que no envejece
aunque tenga algunos años.
Mira que cada encuentro,
es la página de un libro
que nunca va a terminar.
Te leo en mi vida,
siempre pendiente
de la siguiente historia,
y me doy cuenta sorprendido
que yo soy tu personaje,
que tu me inventas,
que es tu historia y no la mía
y que vivo en tu consciencia.
Y eso si me vuelve loco,
porque entonces se me ocurre
que tengo que hacer algo pronto
pa que no dejes de inventarme,
aunque no tengo ese poder
porque soy tuyo.
Última edición: