No es cuestión de palabras,
ni de regalos o dádivas,
no hay que rogarle al cielo
o tirar una moneda a la fuente
presientiendo que sea día de suerte...
No es cuestión del senado,
ni del barrendero o diputado,
no quiero verte en las calles,
pidiendo limosna para drogarte.
No es cuestión de ignorarte,
de cerrar los ojos y arrancar sin verte,
no hay que olvidar que tus ojos
dicen a gritos :... ayuda,
estoy solo en esta muerte!
No quiero tirarte una moneda,
no quiero regalarte una sonrisa...
Quiero que pises fuerte ese pavimento,
que sepas que el mundo es tuyo
que recibas en tu hogar un beso...
y no regaños por la sequía.
Quiero que te salves niño de la calle,
que te sientas seguro en tu paisaje,
que tu techo deje de ser el cielo,
y que te deje de arropar el viento.
ni de regalos o dádivas,
no hay que rogarle al cielo
o tirar una moneda a la fuente
presientiendo que sea día de suerte...
No es cuestión del senado,
ni del barrendero o diputado,
no quiero verte en las calles,
pidiendo limosna para drogarte.
No es cuestión de ignorarte,
de cerrar los ojos y arrancar sin verte,
no hay que olvidar que tus ojos
dicen a gritos :... ayuda,
estoy solo en esta muerte!
No quiero tirarte una moneda,
no quiero regalarte una sonrisa...
Quiero que pises fuerte ese pavimento,
que sepas que el mundo es tuyo
que recibas en tu hogar un beso...
y no regaños por la sequía.
Quiero que te salves niño de la calle,
que te sientas seguro en tu paisaje,
que tu techo deje de ser el cielo,
y que te deje de arropar el viento.