Jinetes negros del pánico,
asolan los campos
de nuestra conciencia.
Con sus mantos de metal,
arrancan las flores
y siembran
las semillas del caos.
Cuervos,
hechos de noches eternas
maldicen nuestros nombres
y buscan en las cuencas
de la tierra baldia,
la esperanza de
aquellos que esperan
que el sol con su luz.
Derrote a todos aquellos
que...
esperaron y desearon
nuestra caída
al infierno,
en el que ellos viven.
asolan los campos
de nuestra conciencia.
Con sus mantos de metal,
arrancan las flores
y siembran
las semillas del caos.
Cuervos,
hechos de noches eternas
maldicen nuestros nombres
y buscan en las cuencas
de la tierra baldia,
la esperanza de
aquellos que esperan
que el sol con su luz.
Derrote a todos aquellos
que...
esperaron y desearon
nuestra caída
al infierno,
en el que ellos viven.