Javier Alánzuri
Poeta que considera el portal su segunda casa
Jajajaja.... qué bueno eso que dices que parece que lo manejara un fantasma, Alberto.Aivá, qué poema tan bello, una redondilla para empezar y en la segunda estrofa casi haces una cuartilla monorrima, te ha faltado rimar un verso, me acuerdo cuando pasaba el afilador con la bicicleta extraña, sus instrumentos y maquinaria y la flauta de pan de plástico a la que llamaban chiflo, antiguamente avisaban de su paso con una zampoña de madera (siku o antara en quechua), este cuchillo también silba como un gomero, me ha hecho gracia ese verso, por lo que veo da vueltas en el aire solo como si lo manejara un fantasma.
Un placer leer tus hermosas letras para niños y mayores, evocador lo de ese oficio perdido, recuerdo...
Abrazos, Javier, que seas muy feliz.
Muchas gracias por dejar tu huella y además de una manera tan instructiva.
Lo dicho, gracias Alberto y te deseo lo mismo, que seas muy feliz, abrazos.
Javier