Avelino
Poeta veterano/a en el portal
Ahora tal vez sea
una expresión codificada
de la sensibilidad humana.
Lo profundo y sonoro del sentimiento,
que fue primero verbo
y luego un oficio consagrado,
catalogado de arte
con toda su belleza y contenido
que debidamente encuadernado
adornó la humilde mesa bohemia
o alguna lujosa biblioteca.
Antes habían sido emociones
o quizás, una segunda voz
Estrictamente cantora y comunicativa
que habita en ese interior nuestro
donde las cartas, las señas
ni toda la parentela del lenguaje
y la elocuencia, pueden decir;
esa palabra sencilla, ese concepto fácil
que acierta en pleno centro
de hombres y mujeres,
de niños y de locos
Recorriendo su participación más íntima
y despertando cosquillosamente
su esencia sensible y emotiva.
Todo comenzó
cuando el gigante humano
se embarcó en la aventura de los siglos.
Cuando socialmente fue armonizando sus rugidos
para poder designar las cosas
y las partes de las cosas
en su justo objetivo de quedarse sin misterios.
así fue que le crecieron
a la altura de los labios
unas pompas muy ingeniosas
que hoy conocemos con el nombre de palabras.
Y la palabra
primero elemental y practica
fue creciendo en nuestro territorio
y en otras casas de más lejos
condicionada al vaivén de dialectos y lugares
y en la caja de acústica y trabajo
afinó sus resonancias,
fue puliendo sus matices
hasta competir con el instrumento
de los pájaros más altos.
La primera fue humilde elemental y llana
y al repetirse con sus ecos necesarios
fue madurando sobre su rústico sonido,
hasta volverse arrogante, complicada o tierna.
En tanto nos servía para nominar
la muerte o la belleza,
para acompañar la música y la danza,
concitando el desencanto o el éxtasis
y más, mas palabras, toda vez que nos subía
la pena o la alegría a la garganta.
Así llegaron esas pompitas ruidosas
a ser adultas palabras
y fueron aprendiendo
con lo mucho de niñas que traían
a tomarse de las manos.
Y cada palabra, ya no sola
sino coqueta y unida a sus iguales
se fueron de ronda, contando
y cantando un contenido.
Fue entones cuando dejaron
de ser sólo palabras
para ser poesía
y definieron como poeta a quien les dio
vida y forma distribuyendo sus vértebras
con el mejor sonido.
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