Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
cada vez que camino
los otrotopos me siguen como sombras
me siguen sin el espectro bien dotado de la luz
sin las ramas coloreadas del árbol de un Picasso sin forma
de un piloto que se extravía cuando viaja con destino
y que se encuentra a sí mismo
en los mapas de las rutas sin rumbo
cada vez que camino
se abre la mar y se repite la historia de un milagro
y un agujero negro se fatiga de sus faltas
y devuelve la luz que se ha robado
para encontrar la paz que se regala
en esa caminata sobre las aguas de sal
cada vez que camino
el camino hacia el frente lo camino de lado
porque mi cuerpo de humano suele padecer
de la navegación de su cerebro de cangrejo
y se niega a seguir las rutas rompe muro
y le da vueltas y vueltas al futuro
hasta que se vuelve remolino
todo el camino andado
cada vez que camino
siento envidia del sol
siempre atado
eternamente cautivo de su ruta ancestral
hija de tantos bosques y desiertos dibujados
al pincel de su sombra
cada vez que camino me extravío
me corrompe mi sombra con sus sueños de palmera
y el apetito de mi alma por hallar el amor
halla la muerte en su desierto dibujado
en el fútil Picasso de mi consagrada soledad
los otrotopos me siguen como sombras
me siguen sin el espectro bien dotado de la luz
sin las ramas coloreadas del árbol de un Picasso sin forma
de un piloto que se extravía cuando viaja con destino
y que se encuentra a sí mismo
en los mapas de las rutas sin rumbo
cada vez que camino
se abre la mar y se repite la historia de un milagro
y un agujero negro se fatiga de sus faltas
y devuelve la luz que se ha robado
para encontrar la paz que se regala
en esa caminata sobre las aguas de sal
cada vez que camino
el camino hacia el frente lo camino de lado
porque mi cuerpo de humano suele padecer
de la navegación de su cerebro de cangrejo
y se niega a seguir las rutas rompe muro
y le da vueltas y vueltas al futuro
hasta que se vuelve remolino
todo el camino andado
cada vez que camino
siento envidia del sol
siempre atado
eternamente cautivo de su ruta ancestral
hija de tantos bosques y desiertos dibujados
al pincel de su sombra
cada vez que camino me extravío
me corrompe mi sombra con sus sueños de palmera
y el apetito de mi alma por hallar el amor
halla la muerte en su desierto dibujado
en el fútil Picasso de mi consagrada soledad