Osito chiquito,
de su madre se separó.
Tranquilamente,
en lo profundo del bosque
se internó.
Entre las ramas
encontró a un ratón
y a éste le preguntó:
"¿Dónde estoy?,
¿Qué nombre tiene el lugar?,
¿Por qué las nubes están tan alto?,
¿Por qué el agua moja tanto?".
Ante tantas preguntas,
el ratón se colapsó y le dijo:
"Osito preguntón,
no tengo respuestas
para todo eso pues sólo soy
un mísero ratón".
El osito prosiguió su camino
y era tan curioso
que no estaba preocupado,
entreteniéndose con cualquier cosa
que pasase por su lado.
A un saltamontes vio
y le preguntó:
"Por qué la hierba es verde?,
¿por qué el cielo es azul?,
¿Por qué das esos saltos?,
¿ quién eres tú?.
El insecto, ante la verborrea
del cachorro, esto le respondió:
"Osito preguntón,
sólo soy un saltamontes
y sabio no me siento;
busca a otro
que respuestas yo no tengo".
El osito volvió
a mirar en su derredor
y fue en ese momento
cuando la osa apareció.
"Osito preguntón,
¿ dónde estabas?,
qué buscabas
que de mi lado te fuiste?",
le dijo asustada.
"Mamá, he visto tantas cosas
que me distraje mucho.
Pero nadie ha sabido contestar
a mi curiosidad".
"¡Ay, mi pequeño consentido!.
Regresemos dando un largo paseo
a ver si me viene la inspiración,
así poderte responder
a todas las preguntas
que me haces tú".
de su madre se separó.
Tranquilamente,
en lo profundo del bosque
se internó.
Entre las ramas
encontró a un ratón
y a éste le preguntó:
"¿Dónde estoy?,
¿Qué nombre tiene el lugar?,
¿Por qué las nubes están tan alto?,
¿Por qué el agua moja tanto?".
Ante tantas preguntas,
el ratón se colapsó y le dijo:
"Osito preguntón,
no tengo respuestas
para todo eso pues sólo soy
un mísero ratón".
El osito prosiguió su camino
y era tan curioso
que no estaba preocupado,
entreteniéndose con cualquier cosa
que pasase por su lado.
A un saltamontes vio
y le preguntó:
"Por qué la hierba es verde?,
¿por qué el cielo es azul?,
¿Por qué das esos saltos?,
¿ quién eres tú?.
El insecto, ante la verborrea
del cachorro, esto le respondió:
"Osito preguntón,
sólo soy un saltamontes
y sabio no me siento;
busca a otro
que respuestas yo no tengo".
El osito volvió
a mirar en su derredor
y fue en ese momento
cuando la osa apareció.
"Osito preguntón,
¿ dónde estabas?,
qué buscabas
que de mi lado te fuiste?",
le dijo asustada.
"Mamá, he visto tantas cosas
que me distraje mucho.
Pero nadie ha sabido contestar
a mi curiosidad".
"¡Ay, mi pequeño consentido!.
Regresemos dando un largo paseo
a ver si me viene la inspiración,
así poderte responder
a todas las preguntas
que me haces tú".