IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Esquivando las dagas,
de una muerte agotada,
hacia el ocaso se dirige,
mi cuerpo flagelado,
abstraído de la dicha,
en la penumbra mi cuerpo resiste,
buscando solo una fosa,
para resguardarme
de esta lluvia de fuego,
colapsa el fogón del cielo,
y no hay alma que pueda alumbrar,
este infinito camino hacia un declive,
que no contemplamos,
pero que comprendemos,
será la primera certeza tangible,
de una vivencia permanente,
y nos apagaremos
con la eternidad.
de una muerte agotada,
hacia el ocaso se dirige,
mi cuerpo flagelado,
abstraído de la dicha,
en la penumbra mi cuerpo resiste,
buscando solo una fosa,
para resguardarme
de esta lluvia de fuego,
colapsa el fogón del cielo,
y no hay alma que pueda alumbrar,
este infinito camino hacia un declive,
que no contemplamos,
pero que comprendemos,
será la primera certeza tangible,
de una vivencia permanente,
y nos apagaremos
con la eternidad.