Camaleón de Sade
Poeta recién llegado
OSCURO, NOCTURNO.
-Eres un Maldito- me dijo entre susurros.
Así me volví; entre claros y oscuros.
Maldito elegí vivir:
la luz y la bondad no era todo en mí ser.
Porque he llorado sin cansancio,
pero he aprendido en ese calvario.
Rencor y odio me han proclamado…
mas hoy; aquello no me hace daño.
El amor me ha abandonado,
¡Y no lo necesito: lo he superado!
ahora tengo la noche y su luna;
de ellos me he enamorado.
Su frágil nota y soledad;
me dieron aquella paz…
que en la luz no veía,
ni en sus letras encontraba.
Y aunque la Luna se mire de día;
solo en la noche brilla.
Como yo y esta poesía…
solo la noche le dará vida.
Camaleón Donatien Donés de Sade
-Eres un Maldito- me dijo entre susurros.
Así me volví; entre claros y oscuros.
Maldito elegí vivir:
la luz y la bondad no era todo en mí ser.
Porque he llorado sin cansancio,
pero he aprendido en ese calvario.
Rencor y odio me han proclamado…
mas hoy; aquello no me hace daño.
El amor me ha abandonado,
¡Y no lo necesito: lo he superado!
ahora tengo la noche y su luna;
de ellos me he enamorado.
Su frágil nota y soledad;
me dieron aquella paz…
que en la luz no veía,
ni en sus letras encontraba.
Y aunque la Luna se mire de día;
solo en la noche brilla.
Como yo y esta poesía…
solo la noche le dará vida.
Camaleón Donatien Donés de Sade