lesmo
Poeta veterano en el portal
OSCURIDAD (III)
No busques, alma mía, cegadoras
luciérnagas que alumbren tu ignorancia,
descansa en los recuerdos de tu infancia,
memorias de bellísimas auroras.
Tampoco en lo feliz de tantas horas
que acaso hayan perdido su fragancia,
ni en poses que te daban elegancia
que tienes por pasadas y no añoras.
Al alma blando nido le procura
el dulce susurrar del buen Amigo
que siempre silencioso está llamando.
No aguardes su apariencia, sí su abrigo,
despierta de esa noche tan oscura
pues Él eternamente está esperando.
No busques, alma mía, cegadoras
luciérnagas que alumbren tu ignorancia,
descansa en los recuerdos de tu infancia,
memorias de bellísimas auroras.
Tampoco en lo feliz de tantas horas
que acaso hayan perdido su fragancia,
ni en poses que te daban elegancia
que tienes por pasadas y no añoras.
Al alma blando nido le procura
el dulce susurrar del buen Amigo
que siempre silencioso está llamando.
No aguardes su apariencia, sí su abrigo,
despierta de esa noche tan oscura
pues Él eternamente está esperando.
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