Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Gotas posadas en el aire como perlas suicidas,
Árboles empapados de silencio, se sacuden como un perro,
Se oyen los bostezos del viento y helechos voladores.
Aroma verde de musgo mojado
Y un sabor manso, amable, al rozarme los labios con la lengua.
El ambiente está palpable, espeso y suave como peluche.
El cielo posee un efecto marmolado, que invita a la reflexión.
El eterno resplandor de tus ojos vuelve a encandilar
los circuitos de mi mente. De repente, apareciste tu.
Como siempre apareces y te abrís camino entre mis recuerdos
Y te sentás en primera fila, en chinito, mirándome con esos ojos fluorescentes.
Después de la lluvia, siempre -casi siempre- salgo a llenar mis sentidos.
y veo... y siento...
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