Cardiocidio
Poeta recién llegado
Oigo demonios acunándome en sus brazos.
Pero también a los humanos.
Soy bueno en distinguir a ambos,
excepto en eso de saber quién es el peor.
Pinchazos.
Humanidad que clamas más que declamas
y haces dormir en un colchón que parece hecho de puñetazos.
No os comprendo.
Aunque sé:
No hay perspectiva equívoca.
Sin más, tomas síntomas.
Pero me gustan las brisas díscolas;
Mis pies aquí,
y la cabeza en las antípodas.
Y sé.
Sé de maldita sobra
Que me estoy quedando en vilo,
en vela-
Como una vela
de doscientos
putos
kilos.
Se fue.
Ella.
Y joder, ojalá se fuera la puta luna igual,
Pero ahí se queda fea para siempre tras las nubes
Para malbien o para bienmal.
Riéndose de mí,
Cambiando de cara y relleno
Cada día.
Y le pueden dar por culo
A toda la demografía
Que yo me voy a meter, de lleno,
En la más oscura e impía
Demonología.
Pero también a los humanos.
Soy bueno en distinguir a ambos,
excepto en eso de saber quién es el peor.
Pinchazos.
Humanidad que clamas más que declamas
y haces dormir en un colchón que parece hecho de puñetazos.
No os comprendo.
Aunque sé:
No hay perspectiva equívoca.
Sin más, tomas síntomas.
Pero me gustan las brisas díscolas;
Mis pies aquí,
y la cabeza en las antípodas.
Y sé.
Sé de maldita sobra
Que me estoy quedando en vilo,
en vela-
Como una vela
de doscientos
putos
kilos.
Se fue.
Ella.
Y joder, ojalá se fuera la puta luna igual,
Pero ahí se queda fea para siempre tras las nubes
Para malbien o para bienmal.
Riéndose de mí,
Cambiando de cara y relleno
Cada día.
Y le pueden dar por culo
A toda la demografía
Que yo me voy a meter, de lleno,
En la más oscura e impía
Demonología.
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