Suena la trompeta
y el silencio se derrama,
cristaliza el horror,
se oye el tropel,
incontenible e imparable.
Aparece el toro,
magnifica,
bella criatura,
heraldo de la muerte.
Es una mancha oscura,
musculosa,
grandiosa,
veloz e imponente.
Un escalofrío se derrama,
silenciosa y mesuradamente,
el miedo se pasea,
osco y calladamente,
y el silencio y la luz y el miedo y el arte,
se arrebujan y se convidan,
se aman y se matan.
Hombre y bestia,
arte y fiera,
pasión y nobleza,
muerte y vida.
El hombre y la bestia,
la bestia y el hombre,
gladiadores de la muerte.
El toro embiste,
sin compasión,
sin miedo,
sin razón,
con corazón fiero.
Y el hombre espera,
de rodillas,
quietamente,
con temple,
conteniendo el miedo,
conteniendo el aliento,
rezando el credo.
En el último instante la capa baila,
y el hombre y la capa y el toro y la muerte,
danzan, todos unidos y enamorados.
Y esta vez la muerte se retira sin su trofeo,
el toro es con arte burlado,
el torero esta vez se ha librado.
Pero la muerte siempre gana,
o el toro o el torero será su presa.
y satisfecha agradecerá la ofrenda.
y el silencio se derrama,
cristaliza el horror,
se oye el tropel,
incontenible e imparable.
Aparece el toro,
magnifica,
bella criatura,
heraldo de la muerte.
Es una mancha oscura,
musculosa,
grandiosa,
veloz e imponente.
Un escalofrío se derrama,
silenciosa y mesuradamente,
el miedo se pasea,
osco y calladamente,
y el silencio y la luz y el miedo y el arte,
se arrebujan y se convidan,
se aman y se matan.
Hombre y bestia,
arte y fiera,
pasión y nobleza,
muerte y vida.
El hombre y la bestia,
la bestia y el hombre,
gladiadores de la muerte.
El toro embiste,
sin compasión,
sin miedo,
sin razón,
con corazón fiero.
Y el hombre espera,
de rodillas,
quietamente,
con temple,
conteniendo el miedo,
conteniendo el aliento,
rezando el credo.
En el último instante la capa baila,
y el hombre y la capa y el toro y la muerte,
danzan, todos unidos y enamorados.
Y esta vez la muerte se retira sin su trofeo,
el toro es con arte burlado,
el torero esta vez se ha librado.
Pero la muerte siempre gana,
o el toro o el torero será su presa.
y satisfecha agradecerá la ofrenda.