Niëtmore Solysmun
Poeta fiel al portal
No crece, ni se expande como la hierba,
tampoco huele, ni sabe a nada,
sólo perece la esperanza de a por más.
El rencor me corroe por no tener,
no poseer si quiera una pizca
de tu amarga sal, ni la música
envolvente de tus empañadas lentes.
Todo cuanto surge, decae con pesar,
no de luto, ni de carga,
sólo desganado e inesperado.
Aparece sin más, y vacilante,
adelanto tu sonrisa para llorar.
Apego insignificante nos destruye.
Dame un segundo para que vomite.
Ya no queda más por sentir,
o quizá sí, nunca sabré
parar los límites del mareo
etéreo al caer de esta cuerda
floja, que al fin me ahoga.
Y como lastre en balde,
fijo rumbo al desconcierto
eterno de un nuevo error.