oda a la cama de invierno
que nos calienta el cuerpo
y cobija nuestros sueños
entre sus sabanas nos perdemos,
y donde a veces comemos
y con el computador en nuestro estomago lo vemos
oh, nube mullida
que rellenas mi colcha
permite que tus resortes soporten el peso del día a día
y permitas que mis hombros y mi cabeza repose con alegría
tu calidez se funde con el sonido de la lluvia,
que con ella me lleva lentamente a un vals, donde morfeo hace de anfitrión
y yo bailo codo a codo con un caracol
que toca el saxofón, junto a un ratón
y ambos toman té junto al lirón
de pronto llega el sombrerero e interrumpe su canción
diciendo que la hora del té llego
pero ya es hora, y oigo un ruido como de riin rooon,
que es la campana del bolsillo del conejo blanco que anunciando su llegada toco
ya es muy tarde!ya es muy tarde! oigo hasta ver un haz de luz
que la reina roja lanzo para llamar la atención
al voltear hacia ella para ver su cara,
me encuentro despierta, sentada, y al lado de la cama mi madre parada
que nos calienta el cuerpo
y cobija nuestros sueños
entre sus sabanas nos perdemos,
y donde a veces comemos
y con el computador en nuestro estomago lo vemos
oh, nube mullida
que rellenas mi colcha
permite que tus resortes soporten el peso del día a día
y permitas que mis hombros y mi cabeza repose con alegría
tu calidez se funde con el sonido de la lluvia,
que con ella me lleva lentamente a un vals, donde morfeo hace de anfitrión
y yo bailo codo a codo con un caracol
que toca el saxofón, junto a un ratón
y ambos toman té junto al lirón
de pronto llega el sombrerero e interrumpe su canción
diciendo que la hora del té llego
pero ya es hora, y oigo un ruido como de riin rooon,
que es la campana del bolsillo del conejo blanco que anunciando su llegada toco
ya es muy tarde!ya es muy tarde! oigo hasta ver un haz de luz
que la reina roja lanzo para llamar la atención
al voltear hacia ella para ver su cara,
me encuentro despierta, sentada, y al lado de la cama mi madre parada