IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
En mis ojos últimos,
se perciben los comienzos
de inconcebibles clamores,
danzan en mis pupilas,
las blancuras mas mudas,
entre mi ceguera,
la impotencia y mi cordura,
espesura de cielos infinitos,
se cansa mi cuello,
de sostener a mi cabeza,
ahora ella rueda sin sostén,
arrasando con las ideas,
que unificadas,
creaban nuevos cuerpos,
entre latidos viscerales,
la fragilidad
de una frialdad venidera,
deseo tanta utopía,
que la cordura se me derrama
dentro de este mundo, ahora fracturado,
impacto contra un muro de hormigón,
¿será que mi voluntad cede ante esta huida?
quisiera seguir cayendo,
pero me veo obligado a obrar
como quieren que obre,
dentro de sueños ajenos.
se perciben los comienzos
de inconcebibles clamores,
danzan en mis pupilas,
las blancuras mas mudas,
entre mi ceguera,
la impotencia y mi cordura,
espesura de cielos infinitos,
se cansa mi cuello,
de sostener a mi cabeza,
ahora ella rueda sin sostén,
arrasando con las ideas,
que unificadas,
creaban nuevos cuerpos,
entre latidos viscerales,
la fragilidad
de una frialdad venidera,
deseo tanta utopía,
que la cordura se me derrama
dentro de este mundo, ahora fracturado,
impacto contra un muro de hormigón,
¿será que mi voluntad cede ante esta huida?
quisiera seguir cayendo,
pero me veo obligado a obrar
como quieren que obre,
dentro de sueños ajenos.