IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Solitud que enciende mis despojos,
ojos que no sienten,
corazón que disiente de compañía,
calabozo de huesos roídos,
de corrosión álmica,
de tribulación líquida,
se compensa la sed del cielo,
como siempre,
apelmazando cuerpos bajo el suelo,
vacío de lenguas prohibidas,
lenguajes de entes retorcidos,
y dioses dementes,
congoja por eternidades infinitas,
no hay poder que se resista a la caída,
el fenecer tiene un sabor dulce
para los que se mueren de sed,
pantomima de un pensamiento
tan oscuro, como complejo,
serán los vientos últimos,
bastiones o cimientos
de millones de intentos
que quedaron en el pasado,
pero nunca ningún ser
podrá probar de la taza del demiurgo,
quedarán futuros, aún prometiendo,
y en las costas de nuevos universos
se retraerán solas,
las olas del tiempo
nunca podrán vencer
a la voluntad de la creación.
ojos que no sienten,
corazón que disiente de compañía,
calabozo de huesos roídos,
de corrosión álmica,
de tribulación líquida,
se compensa la sed del cielo,
como siempre,
apelmazando cuerpos bajo el suelo,
vacío de lenguas prohibidas,
lenguajes de entes retorcidos,
y dioses dementes,
congoja por eternidades infinitas,
no hay poder que se resista a la caída,
el fenecer tiene un sabor dulce
para los que se mueren de sed,
pantomima de un pensamiento
tan oscuro, como complejo,
serán los vientos últimos,
bastiones o cimientos
de millones de intentos
que quedaron en el pasado,
pero nunca ningún ser
podrá probar de la taza del demiurgo,
quedarán futuros, aún prometiendo,
y en las costas de nuevos universos
se retraerán solas,
las olas del tiempo
nunca podrán vencer
a la voluntad de la creación.